¿Eres uno de los miles de clientes de Banco Popular que adquirió bonos, participaciones preferentes y/o deuda subordinada convertida en acciones de Banco Popular? ¿Has perdido el 100% de tus inversiones y no sabes qué hacer? En Reclamaciones Bancarias Navarra te explicamos cómo recuperar el dinero invertido de forma sencilla y clara. Somos expertos en reclamaciones bancarias y concretamente en productos financieros complejos, como son los bonos, participaciones preferentes y/o deuda subordinada de Banco Popular.
Emisión de 2009

Todo empezó en 2009 cuando el Banco Popular sacó a la venta un producto denominado “Bonos Subordinados Banco Popular”, producto que combinaba rentabilidad fija y variable y tenía un plazo de vencimiento de 4 años (2013), fecha en la que serían canjeados por acciones.

Los bonos fueron comercializados como un producto sin riesgos y cuyo importe nominal estaba garantizado. Concretamente, se comercializaba como si se tratara de un “plazo fijo” pues, a priori, tenía una rentabilidad fija consistente en el Euribor a tres meses más cuatro puntos porcentuales.

En el mes de abril de 2012, un año antes del canje obligatorio por acciones, Banco Popular ofreció a sus clientes la posibilidad de canjear los bonos adquiridos por unos nuevos con una rentabilidad del 7% anual y cuya fecha de vencimiento sería el 25 de noviembre de 2015, fecha en la cual se canjearían por acciones.

¿En qué consisten los Bonos?

Son productos financieros complejos y de alto riesgo que junto a una buena rentabilidad inicial comportan un elevado riesgo a perder, total o parcialmente, el importe invertido. Sus características son que a su inicio ofrecen una rentabilidad fija durante la vida de los bonos y, una vez canjeados por acciones, la aportación adquiere las características de una inversión en renta variable con el consiguiente riesgo de pérdida del capital invertido.

El riesgo no derivaba en la falta de liquidez puesto que llegado el vencimiento el inversor recibía unas acciones que cotizan en un mercado secundario, sino que dependía de que las acciones recibidas tuvieran o no un valor de cotización equivalente al capital invertido.

Por lo tanto, el quid de la cuestión estaba en que al inversor tenía que tener claro que las acciones que iba a recibir no tenía por qué tener un valor igual al precio al que compró los bonos sino que podía tener una oscilación en el valor, tanto al alza como a la baja.

¿Cuándo comenzaron los problemas?

Conforme se acercaba la fecha de vencimiento de los bonos, las acciones de Banco Popular bajaron drásticamente hasta alcanzar una cotización media de 4 € (por ej. 3,64 € a 23 de octubre de 2015) y los inversores vieron como su dinero canjeado en acciones tenían unas pérdidas de hasta el 80%.

El problema radica en que los bonos se comercializaron insistiendo en su alta rentabilidad y en que se trataba de un producto seguro, similar a un “plazo fijo”. Fueron colocados entre todo tipo de clientes, sin realizar los test de conveniencia e idoneidad y no se les informó de los riesgos ni de la verdadera naturaleza de este producto financiero. En definitiva, se trataba de un producto de alto riesgo que fue comercializado sin hacer observancia de las exigencias mínimas de información.

¿Qué es lo que dice el Tribunal Supremo?

El Tribunal Supremo ya se ha pronunciado al respecto en su sentencia de 17 de junio de 2016 indicando que Banco Popular “incumplió las normas sobre información completa, clara y precisa exigible, lo cual propició que la declaración de voluntad del cliente estuviera viciada por error esencial y excusable, en relación con la verdadera naturaleza, riesgos y adecuación del producto”.

El Tribunal Supremo en la mencionada sentencia condenó a Banco Popular a devolver el 100% del dinero invertido más los intereses legales desde la fecha de la inversión, menos los dividendos e intereses percibidos, junto a los intereses legales de los mismos, acordando asimismo la devolución de las acciones por parte del cliente.

¿Qué es lo que dice la CNMV?

Igualmente, la Comisión Nacional del Mercado de Valores también se ha posicionado en el lado de los afectados por la adquisición de este producto afirmando que “el producto […] –suscrito en 2009– […] que el banco les canjeó en 2012 era complejo” así como que “son un tipo de activo que por sus especiales características deben ser considerados como productos complejos“.

El hecho de que este producto sea abiertamente considerado como complejo por nuestro Tribunal Supremo y por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, confirma que la entidad financiera debió actuar con una mayor diligencia y atención a la hora de comercializar este producto entre sus clientes minoristas.

Entonces ¿qué hago?

Siguiendo el criterio del Tribunal Supremo y de la CNMV, los clientes a los que la entidad no haya suministrado la información suficiente o no les haya evaluado su perfil inversor, podrán recuperar todos sus ahorros.

Por ese motivo, desde Reclamaciones Bancarias Navarra estamos a disposición de los miles y miles de clientes que han perdido su inversión para poder recuperar sus ahorros.

Llamamos por teléfono o mándanos un correo electrónico exponiéndonos tu caso. Nuestros abogados se podrán en contacto contigo para concertar una cita y estudiar el asunto.

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